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Resección hepática guiada por fluorescencia: como mejora la precisión quirúrgica

Introducción

La cirugía hepática es uno de los procedimientos más complejos dentro de la cirugía digestiva. El hígado es un órgano vital, con una anatomía vascular y biliar muy precisa, y cualquier error puede tener consecuencias importantes. En los últimos años, el desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido dar un salto cualitativo en seguridad y precisión quirúrgica.

Una de las más relevantes es la resección hepática guiada por fluorescencia con verde de indocianina (ICG), una herramienta que ayuda al cirujano a ver mejor durante la intervención y a tomar decisiones más exactas. En este artículo explicamos qué es esta técnica, cómo funciona y qué beneficios aporta a pacientes y familias.

¿Qué es la resección hepática?

La resección hepática consiste en extirpar una parte del hígado afectada por una lesión, ya sea un tumor benigno, maligno o una metástasis. El objetivo es eliminar la enfermedad preservando la mayor cantidad posible de hígado sano, lo que es clave para una buena recuperación postoperatoria.

Tradicionalmente, el cirujano se ha guiado por la anatomía conocida, las pruebas de imagen previas (TAC, resonancia) y su experiencia intraoperatoria. Sin embargo, algunas estructuras o límites tumorales pueden ser difíciles de identificar a simple vista, especialmente en cirugía mínimamente invasiva.

¿Qué es el verde de indocianina (ICG)?

El verde de indocianina (ICG) es un colorante fluorescente que se administra por vía intravenosa. Una vez en el organismo, se une a proteínas plasmáticas y es captado casi exclusivamente por el hígado, siendo eliminado a través de la bilis.

Cuando se utiliza una cámara especial con luz infrarroja, el ICG emite fluorescencia, permitiendo visualizar estructuras que no serían visibles con luz normal. Esta tecnología se ha integrado en los sistemas de cirugía laparoscópica y robótica más avanzados.

¿Cómo funciona la fluorescencia en cirugía hepática?

Dependiendo del momento y la forma en que se administre el ICG, la fluorescencia puede aportar información diferente:

  • Delimitación de tumores hepáticos: algunas lesiones muestran fluorescencia directa o indirecta, ayudando a identificar mejor sus márgenes.
  • Identificación de segmentos hepáticos: permite definir con mayor precisión qué parte del hígado debe resecarse.
  • Visualización de la vía biliar: ayuda a evitar lesiones biliares durante la cirugía.

En la práctica, el cirujano puede alternar entre visión normal y visión fluorescente durante la intervención, obteniendo una “doble lectura” del campo quirúrgico.

¿Qué ventajas aporta la cirugía hepática guiada por ICG?

El uso de fluorescencia con ICG ofrece múltiples beneficios:

Mayor precisión quirúrgica

Permite definir mejor los límites de la resección, reduciendo el riesgo de dejar tejido tumoral residual o de extirpar más hígado sano del necesario.

Más seguridad

Al mejorar la identificación de estructuras vasculares y biliares, se reduce el riesgo de complicaciones intraoperatorias.

Mejor adaptación a cirugía mínimamente invasiva

En cirugía laparoscópica, donde no existe el tacto directo, la fluorescencia aporta una información visual extra de gran valor.

Posible mejora de resultados oncológicos

Una resección más precisa aumenta las probabilidades de márgenes libres, un factor clave en el tratamiento de tumores hepáticos.

¿En qué pacientes se puede utilizar?

La resección hepática guiada por fluorescencia puede emplearse en múltiples situaciones, entre ellas:

  • Tumores hepáticos primarios.
  • Metástasis hepáticas de origen digestivo.
  • Cirugías hepáticas complejas o de repetición.

No todos los casos requieren el uso de ICG, pero en pacientes seleccionados puede marcar una diferencia importante en la planificación y ejecución de la cirugía.

¿Es una técnica segura?

El verde de indocianina es un fármaco utilizado desde hace décadas en medicina, con un perfil de seguridad muy elevado. Las reacciones adversas son excepcionales y, cuando se utiliza en dosis adecuadas y bajo control médico, su administración es segura.

El papel del equipo quirúrgico

Aunque la tecnología es una gran aliada, el factor clave sigue siendo la experiencia del equipo quirúrgico. La interpretación correcta de la fluorescencia y su integración en la toma de decisiones requiere formación específica y conocimiento profundo de la anatomía hepática.

Por ello, esta técnica debe aplicarse en centros con experiencia en cirugía hepática y cirugía mínimamente invasiva, donde la tecnología complemente —y no sustituya— el criterio clínico.

Conclusión

La resección hepática guiada por fluorescencia con ICG representa un avance significativo en la cirugía del hígado. Al mejorar la visualización intraoperatoria, aumenta la precisión quirúrgica, reduce riesgos y optimiza los resultados, especialmente en el contexto de la cirugía laparoscópica.
La combinación de tecnología avanzada y experiencia quirúrgica es hoy una de las claves para ofrecer la mejor atención posible.

 

Redactado por:

Dr. Alberto Gallego Vela

Cirujano General y del Aparato Digestivo 

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