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PIPAC y ePIPAC: Respuestas claras a las dudas más frecuentes

Por el Dr. Segura Sampedro, especialista en cirugía oncológica, HIPEC y PIPAC

En los últimos años, la cirugía oncológica ha dado pasos importantes para tratar enfermedades cada vez más complejas. Una de las áreas en las que más hemos avanzado es el tratamiento de la carcinomatosis peritoneal, una forma de diseminación del cáncer que afecta al peritoneo, el revestimiento interno del abdomen. Para este tipo de enfermedad, además de la cirugía citorreductora y la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC), contamos con una herramienta innovadora: la quimioterapia intraperitoneal presurizada en aerosol, conocida como PIPAC.

A diario recibimos preguntas de pacientes y familiares sobre esta técnica. En este texto, intento dar respuesta clara a las dudas más frecuentes sobre PIPAC y su evolución más reciente, la ePIPAC.

¿Qué es exactamente la PIPAC?

La PIPAC (siglas en inglés de Pressurized IntraPeritoneal Aerosol Chemotherapy) es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite administrar quimioterapia directamente dentro del abdomen, en forma de un aerosol, mediante laparoscopia. Esto significa que, en lugar de recibir la quimioterapia por vía intravenosa (como en los tratamientos convencionales), se administra directamente donde se encuentra el tumor: el peritoneo.

Esta forma de administración tiene ventajas importantes: permite usar dosis más bajas de fármacos con menor toxicidad sistémica y, al mismo tiempo, consigue una mejor penetración en los tejidos tumorales gracias al efecto de la presión y a la distribución homogénea del aerosol.

¿Para qué tipo de pacientes está indicada?

La PIPAC está indicada principalmente para pacientes con carcinomatosis peritoneal de origen gástrico, colorrectal, de ovario o peritoneal primario (como el mesotelioma peritoneal). En la mayoría de los casos, se ofrece a pacientes cuya enfermedad no es operable con intención curativa en ese momento, o cuando la quimioterapia sistémica no está funcionando o ha dejado de tolerarse.

En algunos pacientes, PIPAC puede utilizarse como tratamiento paliativo para controlar la enfermedad, mejorar los síntomas (como la ascitis o el dolor abdominal) y mantener la calidad de vida. En otros casos, puede formar parte de un plan terapéutico más amplio, junto con quimioterapia sistémica o incluso como paso previo a una cirugía de resección y HIPEC.

¿En qué consiste el procedimiento?

La PIPAC se realiza en quirófano, bajo anestesia general. Se introducen dos pequeñas cánulas en el abdomen mediante cirugía laparoscópica. A través de una de ellas se inserta una cámara que permite visualizar el estado del peritoneo. A continuación, se introduce un dispositivo especial que genera un aerosol con los fármacos de quimioterapia, que se dispersa bajo presión durante 30 minutos.

Al finalizar, se extrae el gas y se retiran los instrumentos. Habitualmente, el paciente permanece ingresado entre 24 y 48 horas. La recuperación es rápida y, en general, mejor tolerada que la quimioterapia intravenosa.

¿Qué riesgos o efectos secundarios tiene?

Como cualquier intervención quirúrgica, PIPAC conlleva riesgos, aunque son poco frecuentes. Los más habituales son dolor leve en el abdomen tras la intervención, náuseas o inflamación transitoria. La toxicidad sistémica de los fármacos es mucho menor que con la quimioterapia intravenosa, lo que permite repetir el procedimiento varias veces si es necesario.

Antes de cada ciclo, valoramos el estado general del paciente, su función renal y hepática, y la evolución de la enfermedad para asegurar que se pueda realizar con seguridad.

¿Qué es la ePIPAC?

La ePIPAC (o electrostatic PIPAC) es una evolución técnica del procedimiento original. La diferencia principal es que utiliza un campo electrostático para mejorar aún más la distribución de las partículas de quimioterapia en el peritoneo, aumentando la adhesión del fármaco al tejido tumoral y potenciando su eficacia.

Aunque aún se encuentra en proceso de estudio y validación en algunos centros, los resultados preliminares son prometedores y podrían representar un nuevo paso adelante en el tratamiento de la carcinomatosis peritoneal.

¿Cuántas sesiones se realizan?

Generalmente, el tratamiento consiste en 3 ciclos de PIPAC, con una periodicidad de unas 6 semanas entre ellos. Sin embargo, esto puede variar en función de la respuesta del tumor, la tolerancia del paciente y la estrategia terapéutica definida por el equipo multidisciplinar.

Durante el proceso, realizamos evaluaciones periódicas mediante imagen (TAC o PET) y análisis, y en cada intervención recogemos muestras del peritoneo para valorar la respuesta patológica del tumor.

¿Puedo recibir PIPAC si ya estoy en tratamiento con quimioterapia intravenosa?

Sí, en muchos casos se pueden combinar ambos tratamientos, lo que permite un enfoque multimodal: se actúa tanto sobre la enfermedad peritoneal como sobre posibles focos a distancia (como ganglios o metástasis hepáticas). La decisión se toma de forma individualizada, considerando los beneficios y la tolerancia del paciente.

¿Dónde se realiza la PIPAC?

La PIPAC es una técnica altamente especializada y debe realizarse en centros con experiencia en carcinomatosis peritoneal, cirugía oncológica avanzada y terapias intraperitoneales. En nuestro equipo, contamos con una unidad específica de peritoneo, donde evaluamos cada caso de forma personalizada y coordinamos el tratamiento con oncología médica, radiología y cuidados paliativos si es necesario.

En resumen

La PIPAC, y su versión más avanzada ePIPAC, representan una opción terapéutica innovadora para pacientes con carcinomatosis peritoneal. Aunque no es una solución definitiva para todos los casos, ha demostrado ser útil para mejorar el control local de la enfermedad, la calidad de vida y, en algunos pacientes, incluso abrir la puerta a tratamientos más agresivos con intención curativa.

Si tiene dudas sobre si este tratamiento es adecuado para usted o para un familiar, le animo a consultarnos. Estamos aquí para escucharle, explicarle con claridad y acompañarle en cada paso del camino.