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La interconexión entre los cálculos biliares y la pancreatitis: comprendiendo los vínculos y riesgos asociados

La pancreatitis, una inflamación del páncreas, es una afección médica grave que puede tener varias causas, siendo una de las más comunes la presencia de cálculos biliares. Los cálculos biliares, depósitos sólidos que se forman en la vesícula biliar, pueden bloquear el conducto biliar común, lo que lleva a la inflamación del páncreas y desencadena la pancreatitis. Comprender esta relación es esencial para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento efectivo de la pancreatitis de origen biliar.

La vesícula biliar es un órgano en forma de pera ubicado debajo del hígado que almacena y concentra la bilis producida por el hígado. La bilis es esencial para la digestión de las grasas en el intestino delgado. Cuando una persona consume alimentos grasos, la vesícula biliar se contrae y libera bilis a través del conducto biliar común hacia el intestino delgado. El páncreas es una glándula ubicada detrás del estómago. Tiene dos funciones principales: la producción de enzimas digestivas que ayudan a descomponer los alimentos en el intestino delgado, y la producción de hormonas como la insulina y el glucagón, que regulan los niveles de azúcar en la sangre.

Los cálculos biliares son depósitos sólidos que se forman en la vesícula biliar debido a la cristalización de componentes de la bilis, como el colesterol y los pigmentos biliares. Estos cálculos pueden pasar desapercibidos o pero también pueden dar complicaciones, como bloquear el conducto biliar común, que es el conducto que transporta la bilis desde la vesícula biliar hasta el intestino delgado. Cuando un cálculo biliar obstruye el conducto biliar común, impide el flujo normal de bilis hacia el intestino delgado. Como resultado, la bilis y las enzimas pancreáticas producidas por el páncreas pueden retroceder y acumularse en el conducto pancreático, lo que lleva a la inflamación del páncreas, conocida como pancreatitis.

El diagnóstico de la pancreatitis relacionada con los cálculos biliares generalmente se realiza mediante pruebas de imágenes como ecografías abdominales, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM). Una vez diagnosticada, el tratamiento de la pancreatitis suele incluir la hospitalización para el manejo del dolor, la reposición de líquidos y la vigilancia estrecha. En ocasiones puede ser necesaria la extracción de los cálculos biliares mediante procedimientos como la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) o mediante cirugía. Posteriormente será necesaria la cirugía de extirpación de la vesícula biliar con los cálculos biliares (colecistectomía) para prevenir nuevos episodios de pancreatitis.

En resumen, los cálculos biliares y la pancreatitis están intrínsecamente relacionados debido a la interconexión del sistema biliar y el páncreas. La obstrucción del conducto biliar común por los cálculos biliares puede desencadenar la pancreatitis al bloquear el flujo normal de bilis y enzimas pancreáticas. Es crucial comprender esta relación y tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de pancreatitis y sus complicaciones asociadas. Si tienes cálculos biliares no dudes en consultar con un especialista de cirugía general y digestivo, como la Dra. Irene María Ponce Guerrero, que te aconsejará sobre la idoneidad del tratamiento quirúrgico, para prevenir posibles complicaciones como la pancreatitis.