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Cirugía de Tiroides sin Cicatriz en el Cuello: Tiroidectomía por Vía Axilar

La cirugía de tiroides es uno de los procedimientos más frecuentes en la especialidad de Cirugía General y Endocrina. Habitualmente, la tiroidectomía (extirpación parcial o completa de la glándula tiroides) se realiza a través de una incisión en la parte anterior del cuello. Aunque es una técnica muy segura y eficaz, esta vía deja una cicatriz visible en una zona muy expuesta, lo que en muchos pacientes puede generar preocupación estética o incluso inseguridad personal.

Con los avances de la cirugía mínimamente invasiva, hoy en día existe una alternativa innovadora que evita la cicatriz cervical: la tiroidectomía por vía axilar, también conocida como “cirugía sin cicatriz en el cuello”. En este procedimiento, el acceso al tiroides se realiza mediante una pequeña incisión en la axila, desde donde el cirujano trabaja con ayuda de instrumental especializado y, en muchos casos, tecnología endoscópica o robótica. De este modo, se logra extirpar la glándula de forma segura y precisa, pero sin dejar marcas visibles en el cuello.

¿En qué consiste la tiroidectomía por vía axilar?

La técnica se basa en desplazar el punto de entrada desde el cuello hasta la axila. A través de esta incisión oculta, el cirujano crea un corredor subcutáneo hasta alcanzar la glándula tiroides. Una vez localizada, se procede a la resección, siguiendo los mismos principios quirúrgicos que en la cirugía convencional: preservar los nervios laríngeos, proteger las glándulas paratiroides y asegurar un resultado oncológico adecuado en caso de enfermedad maligna.

Aunque el abordaje puede parecer más complejo, la visión del campo quirúrgico suele ser excelente gracias a la asistencia de cámaras y sistemas de magnificación. Esto permite trabajar con gran precisión y seguridad.

Principales ventajas

La tiroidectomía por vía axilar aporta beneficios muy valorados por los pacientes:

  1. Sin cicatriz visible en el cuello: la incisión queda escondida en la axila, de manera que no se aprecia en la vida cotidiana ni en situaciones sociales.

  2. Mejor resultado estético: especialmente relevante en personas jóvenes o en pacientes que, por motivos profesionales o personales, desean evitar marcas en la región cervical.

  3. Misma seguridad quirúrgica que la técnica tradicional, ya que los pasos fundamentales de la cirugía son los mismos.

  4. Recuperación postoperatoria comparable a la tiroidectomía convencional, sin aumento de complicaciones.

Consideraciones importantes

No obstante, no todos los pacientes son candidatos para este tipo de cirugía. La indicación depende de varios factores:

  • Tamaño del tiroides: bocios muy grandes pueden hacer inviable la extracción por el corredor axilar.

  • Tipo de patología: determinados cánceres de tiroides o enfermedades avanzadas requieren el abordaje clásico para garantizar la seguridad oncológica.

  • Características individuales del paciente: la anatomía, antecedentes de cirugías previas o la preferencia personal también influyen en la decisión.

En general, la técnica es especialmente adecuada en pacientes con nódulos tiroideos o enfermedades benignas, así como en algunos cánceres de tiroides en fases iniciales, siempre que se cumplan los criterios de seguridad.

El papel del cirujano experto

La experiencia y la formación del equipo quirúrgico son clave para obtener los mejores resultados. La tiroidectomía por vía axilar requiere una curva de aprendizaje y un conocimiento profundo tanto de la anatomía cervical como de las técnicas mínimamente invasivas.

En Sevilla, el Dr. Cañete Gómez realiza esta técnica en el Hospital Viamed Fátima, centro de referencia en el que los pacientes pueden beneficiarse de este abordaje avanzado. Gracias a su experiencia en cirugía endocrina y mínimamente invasiva, el Dr. Cañete Gómez ofrece la posibilidad de un tratamiento seguro, eficaz y con una ventaja estética muy significativa.

Recuperación y postoperatorio

La recuperación tras una tiroidectomía por vía axilar suele ser similar a la de la cirugía convencional:

  • Ingreso hospitalario corto, habitualmente de 24 a 48 horas.

  • Dolor postoperatorio controlable con analgesia habitual. En algunos casos, puede notarse cierta molestia en la axila o en la zona del trayecto subcutáneo, que desaparece progresivamente.

  • Reincorporación a la vida normal en pocos días, dependiendo del tipo de actividad que realice el paciente.

  • Cicatrización estética: la cicatriz queda oculta en el pliegue axilar, lo que permite llevar una vida sin marcas visibles en el cuello.

Como en toda tiroidectomía, el seguimiento médico incluye el control de la función tiroidea y, si es necesario, el inicio de tratamiento sustitutivo con hormona tiroidea.

Una opción pensada para el bienestar del paciente

La cirugía de tiroides por vía axilar es una alternativa segura y eficaz para aquellas personas que desean evitar la cicatriz en el cuello. Su desarrollo representa un avance importante en la personalización de la atención quirúrgica, integrando no solo la curación de la enfermedad, sino también el cuidado de la imagen y la calidad de vida.

Si está valorando una cirugía de tiroides y desea conocer si esta técnica es adecuada para su caso, puede consultar con el Dr. Cañete Gómez en el Hospital Viamed Fátima de Sevilla, donde recibirá una valoración individualizada y toda la información necesaria para tomar la mejor decisión.