La superespecialización es una parte fundamental de nuestro compromiso con los pacientes. Esto nos ha permitido incorporar y ofrecer los últimos avances médicos obteniendo los mejores resultados en todos aquellos que depositan su confianza y su salud en nosotros. MISS colabora estrechamente con médicos de otras especialidades para así diagnosticar, tratar y posteriormente realizar un seguimiento multidisciplinar de forma más eficaz, rápida y segura de la persona afectada.

 

La cirugía colorrectal es aquella parte de la cirugía que se dedica al tratamiento de las enfermedades que afectan al colon y al recto. El colon (intestino grueso) es la parte final del aparato digestivo, donde finalizan los procesos de absorción de alimentos y se procesan los residuos orgánicos que se eliminarán al exterior en forma de heces. Este intestino grueso lo dividimos a su vez en ciego, colon derecho o ascendente, colon transverso, colon izquierdo o descendente, colon sigmoide y la parte final llamada recto que desemboca en el ano.

 

MISS aplica técnicas mínimamente invasivas en el tratamiento de la patología anorrectal, permitiendo una recuperación precoz del paciente, con disminución del dolor postquirúrgicos y evitando las complicaciones derivadas de la cirugía convencional.

 

Patología coloproctológica

Dentro de nuestra cartera de servicios correspondiente a Cirugía de Coloproctológica atendemos:

 

·        Incontinencia fecal y estreñimiento

·        Hemorroides o enfermedad hemorroidal

·        Fisura anal

·        Abscesos, Fístulas e Infecciones Anorrectales

·        Dermatosis Perianales

·        Prolapso y Úlcera Rectal

·        Tumores del Colon, Recto y Ano

·        Enfermedades del Apéndice cecal

·        Endometriosis colorrectal

·        Divertículos de colon

·        Enfermedad inflamatoria intestinal (Colitis ulcerosa, Enfermedad de Crohn, Colitis indeterminada)

·        Angiodisplasias de colon

·        Pólipos de colon y recto

·        Cáncer de Colon, Recto y Ano

·        Vólvulos intestinales

·        Rectocele  


¿Qué es el cáncer de colon y/o recto?

El cáncer colorrectal es un término que se emplea para el cáncer que se origina en el colon o el recto. A estos cánceres se les puede llamar por separado cáncer de colon o cáncer de recto (rectal) dependiendo del lugar donde se origina. Tanto el cáncer de colon como el cáncer de recto comparten muchas características en común. 


El sistema digestivo normal

El colon y el recto son partes del sistema digestivo, que también se denomina sistema gastrointestinal. La primera parte del sistema digestivo (el estómago y el intestino delgado) procesa los alimentos para obtener energía mientras que la parte final (el colon y el recto) absorbe líquido para formar residuos sólidos (excremento o heces fecales) que luego salen del cuerpo. Para entender el cáncer colorrectal, es útil conocer un poco sobre la estructura normal del sistema digestivo y cómo éste funciona.

Después de masticar y tragar los alimentos, éstos se desplazan a través del esófago hasta el estómago. Ahí, se descomponen parcialmente y pasan al intestino delgado. Se le llama intestino delgado porque es más estrecho que el intestino grueso (colon y recto), pero en realidad el intestino delgado es el segmento más largo del sistema digestivo. El intestino delgado continúa digiriendo los alimentos y absorbe la mayoría de los nutrientes.

Este intestino se une al intestino grueso en el abdomen inferior derecho. La mayor parte del intestino grueso está compuesto por el colon, un conducto muscular que absorbe agua y sal de los alimentos y sirve como área de almacenamiento para la materia de desecho.

El colon consta de cuatro secciones:

  • La primera sección se llama colon ascendente. Comienza con una pequeña bolsa (el ciego) donde el intestino delgado se une al colon y se extiende hacia arriba en el lado derecho del abdomen. El ciego también se ubica donde el apéndice se une al colon.
  • La segunda sección se llama colon transverso ya que se extiende a través del cuerpo del lado derecho hacia el lado izquierdo en el abdomen superior.
  • La tercera sección, el colon descendentecontinúa hacia abajo en el lado izquierdo.
  • La cuarta y última sección se conoce como colon sigmoide debido a su forma en “S” o forma “sigmoide”.

El material de desecho que queda después de pasar por el colon pasa al recto, la parte final del sistema digestivo, donde se almacena hasta que pasa fuera del cuerpo a través del ano.


Cirujano Cancer de colon laparoscopia

La pared del colon y del recto está compuesta por varias capas. El cáncer colorrectal se origina en la capa más interna y puede crecer a través de algunas o de todas las demás capas. Es importante saber algo sobre estas capas, ya que el estadio (extensión de la propagación) del cáncer colorrectal depende en gran medida de cuán profundo crece en estas capas.


Crecimientos anormales en el colon o en el recto

La mayoría de los cánceres colorrectales se desarrollan lentamente durante varios años. Antes de que se origine un cáncer, usualmente se forma un crecimiento de tejido o un tumor que es un pólipo no canceroso en el revestimiento interno del colon o del recto. Un tumor consiste en tejido anormal que puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso). Un pólipo es un tumor benigno, no canceroso. Algunos pólipos (no todos) pueden transformarse en cáncer, y la probabilidad de transformarse en cáncer depende de la clase de pólipo: Los dos tipos principales de pólipos son:

  • Los pólipos adenomatosos (adenomas) son pólipos que pueden transformarse en cáncer. Debido a esto, a los adenomas se les llama una afección precancerosa.
  • Los pólipos inflamatorios y los pólipos hiperplásicos, por lo general, no son precancerosos. Pero algunos médicos creen que algunos pólipos hiperplásicos pueden convertirse en precancerosos o pueden ser un signo de un mayor riesgo de adenomas y cáncer, particularmente cuando estos pólipos crecen en el colon ascendente.

La displasia es otra clase de afección precancerosa. La displasia es un área en el revestimiento del colon o del recto donde las células lucen anormales (pero no como células cancerosas verdaderas) cuando son observadas con un microscopio. Estás células pueden transformarse en cáncer con el paso del tiempo. Por lo general, la displasia se presenta en las personas que han tenido enfermedades, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, por muchos años. Ambas enfermedades causan inflamación crónica del colon.


Cancer de colon



Principio y propagación del cáncer colorrectal

Si se forma cáncer dentro de un pólipo, con el tiempo, puede comenzar a crecer en el espesor de la pared del colon o del recto. Cuando las células cancerosas se encuentran en la pared, éstas pueden crecer hacia los vasos sanguíneos o los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son canales delgados y diminutos que transportan material de desecho y líquido. El material de desecho y líquido llega primero hasta los ganglios linfáticos adyacentes, que son estructuras que contienen células inmunológicas que ayudan a combatir las infecciones. Una vez que las células cancerosas se propagan a los vasos sanguíneos o linfáticos, éstas pueden trasladarse hasta los ganglios linfáticos adyacentes o las partes distantes del cuerpo, como el hígado. Cuando el cáncer se propaga a distintas partes del cuerpo se denomina metástasis.


Tipos de cáncer en el colon y el recto

Varios tipos de cáncer pueden comenzar en el colon o el recto.

Adenocarcinomas: más del 95% de los cánceres colorrectales son un tipo de cáncer conocido comoadenocarcinomas. Estos cánceres comienzan en las células que forman glándulas que producen mucosidad para lubricar el interior del colon y del recto. Casi siempre que los médicos hablan de cáncer colorrectal se refieren a este tipo de cáncer.

Otros tipos de tumores menos comunes también pueden comenzar en el colon y en el recto. Entre estos se incluye:

Tumores carcinoides: estos tumores se originan a partir de células especializadas productoras de hormonas del intestino. 

Tumores del estroma gastrointestinal: estos tumores se originan de células especializadas en la pared del colon llamadas células intersticiales de Cajal. Algunos son benignos (no cancerosos), mientras que otros son malignos (cancerosos). Estos tumores pueden ser encontrados en cualquier parte del tracto digestivo, aunque éstos son poco comunes en el colon.

Linfomas: éstos son cánceres de las células del sistema inmunológico que típicamente se forman en los ganglios linfáticos, pero que también pueden comenzar en el colon y el recto o en otros órganos.

Sarcomas: estos tumores pueden comenzar en los vasos sanguíneos, así como en el tejido muscular y conectivo de la pared del colon y recto. Los sarcomas del colon o del recto son poco frecuentes.

Síntomas del cáncer de colon
¿Cómo se detecta o qué síntomas hacen necesario acudir a un cirujano?

Pérdidas de sangre roja mezclada con las heces o sangre negruzca.

Alteraciones en el ritmo habitual de defecar: aparición de estreñimiento o diarrea.

Cuando nota que no ha defecado completamente.

Pérdida de peso, cansancio, pérdida de apetito.

Anemia ferropénica (por falta de hierro).

Cuando le duele el abdomen y después de la deposición o la expulsión de gases, el dolor le desaparece parcialmente.

 

Uno o varios de estos síntomas no permiten concluir que se tiene un cáncer de colon porque hay otras enfermedades que pueden presentar los mismos síntomas.

 

Detección del cáncer de colon

Lo primero que hay que hacer es ir al médico especialista. Él escogerá y decidirá las pruebas.
Hay dos sistemas de realizar la vigilancia y detección precoz del cáncer de colon:
1. Test de detección de sangre oculta en heces. Este test se hará cada año y tres días consecutivos cada año. En este test se añadirá la sigmoidoscopia cada 3-5 años.
2. Colonoscopia completa cada 10 años, o con una frecuencia mayor según los hallazgos.
Colonoscopia
La colonoscopia es una técnica diagnóstica, que permite una exploración y visualización directa de todo el intestino grueso y también, si es necesario, la parte final del intestino delgado (íleon terminal).
Se utiliza como prueba diagnóstica, permite la extracción de biopsias y la realización de terapia endoscópica.
Suele ser realizada por un gastroenterólogo.


Técnica
Antes de su realización, el intestino grueso (colon) es preparado de tal forma que no queden residuos sólidos (mediante laxantes o catárticos). Se realiza un tacto rectal y se introduce por el ano un colonoscopio, que es un tubo flexible con una cámara en el extremo. Se visualiza de manera progresiva los segmentos que componen el colon (recto, sigmoide, colon descendente, colon transverso, colon ascendente y ciego). En algunos casos se puede canular la válvula ileocecal para valorar el íleon terminal. Para visualizar el intestino es necesario introducir aire y el aparato tiene luz en su extremo distal que ilumina las paredes.
La colonoscopia puede ser llevada a cabo bajo sedación (generalmente sedación profunda inconsciente), en la que se aplican medicamentos intravenosos y el paciente entra en un estado que permite realizar el estudio sin experimentar molestias durante el procedimiento. No es una anestesia general ya que el paciente despierta rápidamente cuando sea requerido y además respira por sus propios medios.


Tiene múltiples aplicaciones, algunas de las más frecuentes son:
Es el mejor estudio para detectar cáncer de colon. A su vez puede detectar pólipos que deben ser extraídos para su estudio (polipectomía endoscópica). La búsqueda y extracción de los pólipos del colon ha demostrado ser sumamente efectiva en la prevención del cáncer de colon.
En el caso de hemorragia digestiva baja, permite detectar la causa ya menudo darle tratamiento. Identifica divertículos, angiodisplasia, tumores, fisuras rectales y hemorroides con sangrado activo. Muchas de estas lesiones pueden recibir tratamiento con inyección de sustancias vasoconstrictoras, aplicación de clips, argón plasma o terapia térmica.
Se utiliza como diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal que incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
En la diarrea crónica permite tomar biopsias para detectar colitis microscópica.


Complicaciones
A pesar de su correcta realización, no está exenta de riesgo de complicaciones (principalmente perforación de colon y hemorragia), lo que se produce aproximadamente en 1/1.000 exploraciones, aumentando la probabilidad de aparición si se realizan procedimientos terapéuticos (esclerosis, polipectomía, dilataciones , etc. logrando hasta el 1% el riesgo de aparición de complicaciones).



Biopsia
:
si el médico observa durante la realización de la colonoscopia una lesión sospechosa, procederá a extraer una pequeña muestra. Esta pequeña cantidad de tejido deberá ser estudiada por un anatomopatólogo (médico especialista en el estudio de los tejidos al microscopio) para poder emitir un diagnóstico confirmando o descartando la existencia de un cáncer.


¿Qué más pruebas se pueden hacer?
 
Una vez que se ha diagnosticado el cáncer de colon o de recto, se deben realizar otras pruebas que permitan conocer si la enfermedad se ha diseminado a otros órganos, o por el contrario sólo afecta a esa porción del tubo digestivo.
Este estudio permite planificar correctamente la secuencia de tratamientos que aseguren el control adecuado del tumor con la mejor calidad de vida posible. Las pruebas que suelen realizarse son:


Ecografía
La ecografía es una prueba indolora, de fácil realización. La técnica se basa en emitir ondas sonoras (ultrasonidos), que rebotan al chocar con las diferentes estructuras a las que llegan y, a través de un ordenador forman una imagen que se visualiza en una pantalla. 
En el cáncer colorrectal se pueden realizar:


Ecografía abdominal: 
se utiliza, fundamentalmente para valorar el estado del hígado.


Ecografía endorrectal:
 se usa cuando las lesiones están a nivel del recto, introduciendo una sonda a través del ano. Permite visualizar el tamaño, la afectación en profundidad y la posible extensión del tumor a otros órganos próximos. 


TAC toracoabdominal
Su objetivo es estudiar los pulmones y resto del abdomen para descartar la presencia de metástasis en pacientes con cáncer de colon, con vistas a tomar la mejor decisión terapéutica.


Resonancia magnética
Se realizan principalmente para estadificar los tumores rectales, y por tanto para la valoración de la infiltración de estructuras vecinas con vistas a planear el tratamiento quirúrgico y/o tratamiendo radioquimioterápico antes de la cirugía. Es posible su uso para valoración de posibles lesiones hepáticas que sean sugestivas de ser metastásicas.
 


Cirugía del cáncer de colon

La cirugía es el principal tratamiento para los cánceres de colon. El tipo de cirugía depende de la etapa (extensión) del cáncer, donde está localizado, y el objetivo de la cirugía.


Colectomía
Una colectomía es una cirugía para extraer todo o parte del colon junto con los ganglios linfáticos adyacentes.
A la extirpación de una parte del colon se le llama hemicolectomía, colectomía parcial o resección segmentaria.
  • Si se extirpa todo el colon, se le llama colectomía total.
La colectomía se puede hacer de dos maneras:
  • Colectomía abierta: la cirugía se hace a través de una sola incisión realizada en el abdomen.
  • Colectomía laparoscópica: la cirugía se realiza mediante pequeñas incisiones y un laparoscopio (un tubo delgado con una fuente de luz y una pequeña cámara de video en el extremo que permite al cirujano observar dentro del abdomen). Luego se insertan instrumentos largos y especiales a través de otras incisiones para extirpar parte del colon y los ganglios linfáticos.
Debido a que las incisiones de la colectomía laparoscópica son más pequeñas que las de una colectomía abierta, los pacientes a menudo se recuperan con más rapidez y la estancia suele ser más corta que en una colectomía abierta. Sin embargo, este tipo de cirugía requiere de un especialista.



Tipos de colectomía



Cirugía cáncer de colon laparoscopia


Para una colectomía parcial, el cirujano extrae la parte del colon con el cáncer y un pequeño segmento del colon normal a cada lado del cáncer. Por lo general, se extirpa de un cuarto a un tercio del colon, aunque esto depende de la localización y el tamaño del cáncer. Luego se reconectan las secciones restantes del colon. En este momento, también se extirpan los ganglios linfáticos adyacentes.

Se trata de una cirugía mayor, por lo que es importante que, si se va a someter a esta operación, esté lo más saludable posible. Le daremos una serie de recomendaciones antes de la cirugía, entre las que se encuentran mantener una dieta equilibrada, evitar alcohol y tabaco y pasear al menos 30 minutos al día.

 

Colostomía de derivación

Algunos pacientes padecen cánceres de colon o recto obstructivo se les realiza una cirugía para aliviar la obstrucción sin extraer la parte del colon que contiene el cáncer. En lugar de ello, el colon se corta por encima del tumor y se adhiere a un estoma (una abertura en la piel del abdomen) para permitir que los residuos fecales salgan del cuerpo. A esto se le conoce como una colostomía de derivación. A menudo puede ayudar al paciente a recuperarse lo suficiente como para iniciar otros tratamientos (como la quimioterapia).


Cirugía en caso de propagación del cáncer

Si el cáncer se ha propagado a solo uno o a unos cuantos lugares en los pulmones o el hígado (y no hacia otras partes), se puede realizar una cirugía para extraerlo. Por lo general, esto solo se hace si también se extrajo el cáncer en el colon o el recto (o ya se había extraído). Dependiendo de la extensión de la enfermedad, esto podría ayudarle a vivir más, o incluso podría curarle. Si la cirugía es una opción eficaz para eliminar áreas de propagación del cáncer, esto dependerá del tamaño, el número y la ubicación de las mismas.



Efectos secundarios de la cirugía del colon

Los posibles riesgos y efectos secundarios de la cirugía dependen de varios factores, incluyendo la extensión de la operación y su salud general antes de la cirugía. Entre los problemas que pueden surgir durante o poco después de la operación se incluye:

    • Reacciones a la anestesia
    • Sangrado debido a la cirugía
    • Coágulos sanguíneos en las pierna
    • Daño a órganos adyacentes
    • Infecciones en la zona de la cirugía
 

Cuando usted despierte después de la cirugía, sentirá algo de dolor y probablemente necesitará medicamentos contra el dolor durante varios días. Durante los primeros días, es posible que usted no pueda comer o tal vez solo le permitan consumir algo de líquidos ya que el colon necesita tiempo para recuperarse. La mayoría de pacientes puede volver a comer alimentos sólidos tras varios días.

En pocas ocasiones, las nuevas conexiones hechas entre los extremos de los intestinos pueden no estar completamente unidas y tener fugas, lo que puede causar infecciones y requerir de cirugía adicional. También es posible que la incisión en el abdomen se abra causando una herida abierta.

Después de la cirugía, usted puede presentar tejido cicatricial en el abdomen que cause que algunos órganos o tejidos se adhieran entre sí. Estos tejidos cicatriciales son denominados adherencias. En ocasiones, las adherencias pueden bloquear el intestino, lo que requeriría una cirugía adicional.

Colostomía o ileostomía: algunas personas necesitan una colostomía (o ileostomía) temporal o permanente después de la cirugía. Puede que tome tiempo acostumbrarse a esto y es posible que se requiera hacer algunos ajustes en el estilo de vida. Si se le hizo una colostomía o una ileostomía, usted necesitará ayuda para aprender cómo manejarla. Las enfermeras especialmente capacitadas en ostomías o los terapeutas enterostomales pueden ayudarle. Por lo general, estos profesionales de la salud lo visitarán en el hospital antes de la operación para discutir la ostomía y marcar el lugar de la abertura. Después de la operación, puede que lo visiten en su casa o en un lugar de tipo ambulatorio para proveerle más capacitación.

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